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Ni una fuerte adhesión ni un excesivo rechazo

Pronto hará un año que Xavier Trias es el alcalde de Barcelona y que CiU accedió al gobierno de la ciudad tras años de gobiernos socialistas. La encuesta de ayer y hoy en EL PERIÓDICO es la primera que se publica después del cambio. Los resultados son un reflejo de la situación general que vive el país. De hecho, las percepciones negativas responden más a este contexto general que al propiamente barcelonés. Se percibe que la ciudad ha empeorado y muchos se muestran pesimistas respecto al futuro, pero en cambio creen que Barcelona está mejor preparada que el resto de Catalunya para enfrentarse a la crisis económica. En relación al gobierno municipal, aunque el recelo domina cuando se pregunta por la confianza que se tiene para encarar los retos de la ciudad, los más críticos a la hora de valorar su actuación no van más allá del 20%. Las valoraciones tanto del alcalde como de la gestión municipal son discretas, pero reciben la aprobación de la mayoría. Trias es considerado un buen alcalde por más del 50% de los entrevistados y puntúa mejor que la gestión municipal. De la suma de los diferentes indicadores del equipo de gobierno no saca una fuerte adhesión, pero tampoco un excesivo rechazo.

En el terreno de la política municipal el escenario que reproduce la estimación de voto es relativamente similar al de hace un año. A pesar de la cautela que aconseja el nivel de indecisión más alto de los últimos cuatro años, se constata un ligero retroceso del PP, PSC y CiU y un avance de ERC e ICV. Pero un dato a mi entender muy relevante es un nuevo ascenso de la suma de votos que se movilizan para acudir a las urnas a votar opciones que por ahora no tendrían representación. Aparte de los blancos, algunos entrevistados han citado Ciutadans, CUP, Equo, Escaños en Blanco, Nulos, Piratas, SI o UPD, entre otros. Opciones y expresiones todas ellas con un trasfondo similar pero procedentes de opciones ideológicas diferentes. No se puede desestimar la aparición o el reforzamiento de una de estas opciones políticas en el escenario municipal como ya ha ocurrido en el escenario autonómico o general. De hecho, la situación política favorece la consolidación de un espacio para la insumisión que probablemente tiene un recorrido más largo de lo que pensamos. Es difícil imaginarse que el modelo de comportamiento electoral de los menores de 40/45 años responda (incluso cuando se hagan mayores) al de las generaciones anteriores si los partidos no cambian en la misma dirección que cambia la sociedad. El escenario electoral municipal, además de la realidad que le es propia, suele también ser un buen predictor de lo que ocurre en el ámbito más general. En este sentido la encuesta en la ciudad de Barcelona podría ser un reflejo.

Publicado en El Periodico de Catalunya, el 20 de junio de 2012

Podéis ver los resultados de la encuesta completa publicada en El Periódico en los siguientes lilnks:

 

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