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La repetición de las elecciones no clarificará el escenario electoral del 28 de abril si los resultados son similares a los del sondeo que publica EL PERIÓDICO a un mes vista de volver a las urnas. El PSOE volvería a ganar las elecciones, pero con unos resultados similares a los de entonces que la obligarían, de nuevo, a buscar aliados en un escenario tanto o más complicado que lo que ha llevado a la repetición electoral.

La encuesta pone de relieve que, en estos momentos, sólo el 60% de los que votaron el 28A tienen decidido votar lo mismo, mientras que alrededor de un 15% ha decidido cambiar su voto, un 5% asegura que no irá a votar y una quinta parte todavía está indeciso. Esta movilidad está propiciada por la aparición de nuevos actores (Más País, CUP), pero también por los trasvases de voto entre los partidos que ya concurrieron el 28A.

En este sentido, uno de los datos más relevantes de la encuesta es el fuerte retroceso de Ciudadanos, que perdería la mitad o más de sus representantes, abandonando cualquier posibilidad de erigirse en el primer partido de la oposición. Todos sus indicadores han sufrido un desgaste extraordinario: baja la valoración de Rivera, la confianza de los suyos (la fidelidad de voto está por debajo del 40%) e, incluso, en la intención directa sale ligeramente por detrás de VOX.

El principal beneficiario de este batacazo sería el PP, que es la única formación con una clara tendencia al alza. Es uno de los partidos con más fidelidad de voto, recupera votantes de Ciudadanos y de VOX y, también, rentabiliza el incremento de votos en escaños. VOX mantiene los resultados del 28A con una cierta tendencia al alza. Es la formación con la fidelidad de voto más alta y recibe algunos votos que tanto el PP como de Ciudadanos. Los debates alrededor del conflicto catalán o la exhumación de los restos de Franco posiblemente activan algunos de sus simpatizantes.

En el bloque de izquierda habrá que ver cómo se consolida los de Errejón en el escenario político. De momento su irrupción ha sido relativamente discreta si lo comparamos con los resultados que obtuvo en las autonómicas de Madrid. Errejón aprueba entre los votantes de UP, del PSOE y también tiene buenas valoraciones entre los nacionalistas. Tanto Unidas Podemos como los socialistas tienen una fidelidad de voto que no llega al 60% y una parte de su resultado depende, en buena medida, del mayor o menor éxito de la candidatura de Más País. Eso sí, los socialistas lo pueden compensar con un buen puñado de votos que recuperan de Ciudadanos.

Más allá de las magnitudes, son las tendencias que se dibujan en las que hay que estar atento. Hay que tener en cuenta la fragilidad de las preferencias de los electores, angustiados por una situación política que, sin excepción, valoran muy negativamente sean cuales sean sus preferencias políticas. Algunos, un 10% más que hace seis meses, dicen que seguramente no irán a votar. Los escenarios de mayor tensión suelen llevar participación. Veremos si la tensión política volverá a ser un incentivo para votar el 10N.

 

Àngels Pont
Directora de GESOP

5 de octubre de 2019

 

Consulta el artículo publicado en El Periódico.

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