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Hay espacio para las sorpresas

Insatisfacción, preocupación, disgusto, miedo, decepción… Son los adjetivos con los que empezábamos el artículo del pasado mes de enero sobre la encuesta publicada entonces. Como se puede observar en el Barómetro Político que EL PERIÓDICO DE CATALUNYA publica hoy, las percepciones y opiniones de los ciudadanos han continuado empeorando. Hace cuatro meses, ya eran tan negativas que parecía imposible que pudieran agravar más. Pues se han superado: todos los indicadores de estado de ánimo del país han vuelto a empeorar. 

Aumentan los que creen que la situación económica aún está peor que hace cuatro meses; alcanzan el máximo de la serie de que disponemos los que creen que la situación política es negativa; casi todo el mundo dice que el país ha ido atrás en el último año y crecen las expectativas negativas sobre el futuro más cercano. Con este escenario, no resulta extraño que se incrementen las críticas hacia el Govern y su president. Así, los ciudadanos que creen que Artur Mas no es un buen presidente superan en 10 puntos a los que opinan lo contrario. En cuanto a la gestión del Ejecutivo catalán, nunca había recogido tantas opiniones negativas, ni en el peor momento del anterior Govern d’Entesa. […]

Esta situación general repercute, obviamente, en las variables políticas. Ya hemos comentado que los ciudadanos están muy descontentos de la situación política. Lo muestran cuando valoran los líderes políticos de las diferentes fuerzas. Artur Mas aprueba por la mínima y, como en la última encuesta, Oriol Junqueras, presidente de Esquerra Republicana de Catalunya, le iguala en valoración. El resto de líderes políticos están por debajo del aprobado y el nuevo primer secretario de los socialistas catalanes, Pere Navarro, sigue siendo bastante desconocido, incluso entre los propios votantes del PSC. Cada uno tiene su referente, pero no existe el referente. 

El estado de salud de las diferentes fuerzas políticas es débil. Convergència i Unió continúa la tendencia a la baja. Una buena parte de los que le votaron en noviembre del 2010 (alrededor del 30%) se muestran críticos con la política que está llevando a cabo el Govern de Mas. Algunos se refugian en otras fuerzas políticas y la mayoría se muestra indecisa. El PSC no se mueve: ni consigue que sus votantes se sientan cómodos con su partido, ni aprovecha el desgaste del partido de gobierno. El PP retrocede, mientras que ERC, ICV-EUiA y Ciutadans son los únicos que mejoran. Los republicanos reciben votos de prácticamente todo el mundo (menos del PP catalán, lógicamente) y el partido de Albert Rivera gana posiciones gracias a los trasvases de los conservadores. 

Inestabilidad 

Pero la situación política es tan convulsa e inestable que, de aquí a las próximas elecciones (anticipadas o no), es posible que lo que ahora vemos poco tenga que ver con lo que acabe pasando. Los ciudadanos están comprometidos con un espacio ideológico, pero cada vez menos con unas siglas. Así pues, hay espacio para las sorpresas.

Publicado en El Periódico de Cataluña, el 13 de mayo de 2012

Podéis ver los resultados de la encuesta completa aquí aquí.

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